06 - Oct -2016 - 3:12
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Sociedad

CON EL PODER DE LA GARGANTA: ¡NUNCA MÁS!


Hoy jueves movilización y repudio en la Villa 21-24


Noticias NU


Iván Navarro tiene 18 años y trabaja en la revista La Garganta Poderosa. El 24 de septiembre pasado atravesó una situación sórdida, inesperada. Todos sus derechos fueron vulnerados cuando fuerzas de seguridad lo insultaron, lo detuvieron y lo torturaron. Ezequiel Villanueva Moya, de 15 años, había ido a visitar a su abuela. Al regresar a su hogar ubicado en la Villa 21 lo detiene la Policía Federal. Iván se acercó al operativo y también fue intimidado por los prefectos.

Iván: "Yo me acerque para darle un abrazo a Eze y así, de la nada, un oficial me pegó una trompada". Los dejaron ir pero metros más adelante lo esperaban tres móviles de Prefectura para dar inicio a la pesadilla que aún hoy viven.

A los golpes, en medio de la oscuridad, fueron tirados adentro de un coche y trasladados hasta la garita de Osvaldo Cruz e Iguazú. Los bajaron, les taparon la cabeza, los cambiaron de auto y el horror ya nos emparenta con otra época, con un mismo espanto. Llegaron a un descampado cercano al Riachuelo, justo detrás de una fábrica sobre el camino de Sirga cuando la amenaza de muerte se estrelló en sus latidos. "Total nadie los va a reclamar" soltó un efectivo. A trompadas y palos les arrancaron los derechos: "Nos obligaron a tirarnos al piso y hacer flexiones de brazos, hasta que uno le saltó sobre la espalda a Ezequiel y otro me preguntó a mí dónde quería el tiro. Nos esposaron a un caño y dispararon varios tiros al aire, mientras nos quitaban las camperas que supuestamente habíamos robado. Después me puso el arma en la nuca y me obligó a rezar", relató Iván.

Encañonados por la espalda y al grito de: "¡corran y corran rápido o van a ser boleta!", se perdieron en la noche con la sed elevada de un refugio, una salvación.

Hicieron la denuncia y se dirigieron a la Procuraduría contra la Violencia Institucional y más tarde se presentaron en la Fiscalía de Pompeya. Pero el espanto se haría presente otra vez. Uno de los torturadores estaba ahí, el prefecto Leandro Adolfo Antúnez.

Pasaron los días y como una pesadilla que no se detiene Iván Navarro fue amenazado. Caminaba por su barrio observó que dos prefectos golpeaban a un pibe contra la pared, mientras uno de ellos le decía: "Ahora van a cobrar todos por habernos escrachado en los medios". Iván se acercó y dijo: "No le hagas nada al pibe porque fui yo el que los denunció". Pero Iván recibió respuesta: "¿Así que fuiste vos, pedazo de hijo de puta? Empezá a correr…", mientras intentaba desenfundar su arma.

Anoche La Garganta Poderosa largó un comunicado:
¡AQUÍ NO SE CALLA NADIE!.
"A los militantes de todo el campo popular, a los funcionarios de todos los partidos, a los dirigentes de todos los movimientos, a las asambleas de todos los barrios, a los fieles de todos los credos, a los hinchas de todos los clubes, a los estudiantes de todas las universidades, a los jubilados de todas las batallas, a los trabajadores de todos los gremios y a los amplificadores de todos nuestro gritos, mañana más que nunca los necesitamos acá, movilizando, agitando, denunciando, en las calles de nuestro barrio y bien parados de manos, por esos Derechos Humanos que explotan a cielo abierto, para volvernos a torturar: vamos a ver si era cierto, que “nadie los va a reclamar".

Acto de repudio "Todos somos Iván y Ezequiel" desde las 16 hs. de hoy jueves 6 de Octubre en Iguazú y Osvaldo Cruz, Villa 21 - 24.

Desde noticias NU nos solidarizamos con los compañeros y nos sumamos con un fuerte repudio al brutal accionar de las fuerzas.