17 - Jul -2016 - 14:24
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Sociedad

SOLIDARIDAD CON TRABAJADORES-AS DE RADIO PROVINCIA Y ALGUNOS REPAROS



Maria Falcó mariafalco.bsas@gmail.com


Transcripción de una carta publicada en las redes el día 16 de Julio de 2016.

A los trabajadores y trabajadoras de la radio pública de la Provincia de Bs. As.:

Como es de público conocimiento treinta trabajadores-as de la la emisora LS 11 Radio Provincia de Bs. As. fueron despedidos y en otros casos hay falta de pago salarial en los últimos meses. No es la primera vez que quienes construyen día a día el espacio radial bonaerense atraviesan el brutal avasallamiento de todos sus derechos. Sí, de todos sus derechos.

Esta trabajadora lo atravesó en Enero de 2013 como final anunciado de una sucesión de actos perversos, intimidatorios, violatorios, incumplimientos y abuso de autoridad. Transcurso en el que en la emisora estaba en la descabellada y perversa dirección de Roberto Zarlenga y Gogó Alippi.

“Desde la llegada del nuevo Director Provincial han habido cambios significativos en la emisora, como levantamiento de la programación con producción del personal de la radio y reemplazo por nuevos programas con gente externa a la emisora contratada con altos honorarios pese a que la Ley de Emergencia aprobada recientemente en la Legislatura Provincial así lo limita. Estas prácticas sólo vistas en la Dictadura Cívico-Militar ” (expresiones declaradas públicamente por trabajadores-as de la emisora durante la semana pasada).

No me cobija el descreimiento en los dichos vertidos, más bien me sobresaltan en el sentido de las conveniencias que rondan en algunos casos. Las luchas laborales, las luchas sociales y los derechos adquiridos son construcciones necesarias para conformar el entramado social que sustente igualdad, equidad y libertad.

Queda al margen el personalismo concluyendo que cuando se cercena el derecho de un trabajador-ra se vulnera la red sustancial en el conjunto de normas y principios teóricos que regulan las relaciones, pero por otro lado se corroe el “derecho particular y social”.

“La violencia laboral atenta contra los derechos humanos, el trabajo digno y la integridad de las personas. Afecta gravemente la salud física y mental de trabajadores-as, la vida laboral y social y la organización toda, repercute así esto en el entramado social”.

Dicho esto, mi circunstancia atravesada en lo laboral en la emisora desde el 2010 a enero de 2013, se ha de comprender que nos compete a todas y todos y no como un acto individual: 8 meses de atraso salarial durante 2 años, persecución ideológica, incumplimiento contractual, violencia de género, amenazas, balasera en mi domicilio, llamados del director en horas de la madrugada, robo de mi expediente en el Ministerio de Trabajo de Provincia, operaciones políticas de todo tipo, robo de pauta publicitaria, censura reiterada al aire, amenazas, tal cual todo consta en mi causa judicial. No son circunstancias ajenas al personal de la emisora, ya que en la fecha trabajadores-as también hacían público el reclamo de censura y sueldos adeudados.

La responsabilidad y el abandono fue compartido entre algunos trabajadores-as y el delegado de ATE Jorge Trejo. Mi salida de la emisora fue bien paga para algunos con 20 contratos a pase de planta permanente y algunos dinerillos que para quienes son creyentes, Dios sabe cuanto.

El operador político, periodista de LS 11 y responsable en Provincia de Bs. As. del AFSCA Maximiliano Pérez, por cierto tareas incompatibles, hizo bien su trabajo para quienes instauran la censura, el terror y el aniquilamiento moral de las personas. Fue premiado en aquella oportunidad con un extenso programa ocupando el horario central de LS11, pero los trabajadores-as callaron y en el silencio la complicidad hace hueco a los nidos de antaño.

“La construcción de autonomía y empoderamiento, el establecimiento de la confianza en los otros/as como sentido organizador brinda sustento a la resignificación individual y grupal que se reconoce en la experiencia. Los lazos afectivos y solidarios trascienden la mera racionalidad económica y, al mismo tiempo, la autoestima se consolida”.

Mi causa sigue en curso y con ello el nombre y la responsabilidad, la misoginia, la complicidad, las operaciones de ex vice gobernador, tal cual consta en los audios telefónicos presentados ante la justicia. No fue fácil cuando una pertenece en el “supuesto” a un mismo espacio. Quizás lamento que mi solidaridad este cargada del recuerdo de una lucha que en definitiva busca sentar precedente judicial para todos y todas.

¡La lucha sigue compañeros-as! , les deseo la mayor fortaleza para no equivocar una vez más y estoy a disposición para el aporte que pueda acercar.

María Falcó - Periodista