23 - May -2016 - 2:40
FacebookTwiter Diario La Nación
Sociedad

LO MÁS RANCIO DEL PERIODISMO NO TIENE NOMBRE


En las últimas horas el diario La Nación publicó una nota no firmada con un único sentido: la provocación


Maria Falcó mariafalco.bsas@gmail.com


"Los mocasines de Néstor Kirchner" titulo de una nota publicada este domingo en el Diario La Nación y donde el subtitulo dice: "La Argentina debe recuperar la racionalidad y el sentido republicano, erradicando símbolos propios de un personalismo autoritario". ¿Cuál sería el intento sino es el de provocar con un título que despoja, subestima y enardece?

Somos los irracionales, crispados, bipolares, somos los antirepublicanos, carentes de sentido, exhaustos de contenido, excedidos de política. Somos los militantes, los negros, los del choripan en los actos. Los comprados, los ñoquis. Somos los autoritarios, los fanáticos.

La nota, que carece de firma, arremete hurgando con uñas filosas en una herida que dejó la perdida de Néstor Kirchner: "... en Casa Rosada también se eliminarán los restos del kirchnerismo exhibidos en el Museo del Bicentenario.". Y por tiro de elevación instala con ello la tumba de un espacio que se levanta a diario en plazas, redes, convocatorias, charlas, debates; pese a que el autor quiera dar entierro.

"Cuando funcionan las instituciones republicanas...está la esperanza de que aprenderán con el tiempo la diferencia entre la libertad de expresión y la militancia rentada; entre trabajar para el Estado permanente y trabajar para un gobierno determinado". Recuerda a los discursos totalitarios de otra época. Sentencia. Enlaza en cortas palabras e instala a "ñoquis rentados", vacíos de comprensión, avasallando todos los derechos. La Nación se apabulla con la idea de jóvenes que construyen su propia realidad, su propia historia y por cierto diversa. La diversidad asusta. Como en la antigua Grecia marca a fuego a quienes son considerados extraños o inferiores a su "clase". El estigma en términos generales se entiende como un proceso de deshumanización, descrédito y menosprecio.

"La experiencia NK ha llegado a su fin. Ahora la población podrá disfrutar de otras experiencias, recordándonos que el país no comenzó en 2003, como esa sala pretendía adoctrinar a la población." Como una suerte de liberadores llegaron para salvar a la población, un lapsus mesiánico acaba de sacudirnos de un adoctrinamiento, como un germinador con papel secante instala la semilla en el lector para dejar en el imaginario: elite, dominantes, sociales, extremistas, grupos, filtraje, control.

"Ningún argentino puede aceptar que grupos minoritarios, con doctrinas totalitarias, pretendan imponer en el país su voluntad por la fuerza o por el miedo. Las Fuerzas Armadas, en resguardo de la soberanía nacional, no habrán de permitirlo jamás", Fuerzas Armadas 1976.

Pero La Nación continúa en su relato: "Para aquellos visitantes más jóvenes, será una experiencia sanadora". Se ve que hay que curar a los jóvenes, los jóvenes han enfermado, subvierten el orden establecido.

"También son enemigos quienes cambian o deforman en los cuadernos de nuestros niños el verbo amar; los ideólogos que envenenan en nuestras universidades el alma de nuestros jóvenes; los aprendices de políticos que sólo ven en sus semejantes el voto que les permitirá acceder a sus apetitos materiales" Teniente Coronel Juan Carlos Moreno, 1976.

"Los padres subversivos educan a sus hijos para la subversión. Eso hay que impedirlo..." General Camps, 1977.

La Nación: "...bajo la bandera del progresismo ocultó negocios que ahora maneja su viuda." Hay que rápidamente reducir a Cristina al mínimo de expresión representativa. El autor hubiera caído en alguna obviedad en agregar el adjetivo "negra", pero en el correlato se puede leer entre lineas. El cementerio ya esta instalado solo faltaba quien lo camine en la escena.

Y el párrafo siguiente lo confirma, si alguien envenenó tiene que aparecer la cura: "Mientras se reúnen los documentos y materiales para que los visitantes puedan experimentar la Argentina que existía antes de los Kirchner, Lombardi ha anunciado, como un antídoto para desinfectar el Centro Cultural"

"Por otro lado, el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada, otro de los emblemas kirchneristas, también está en plena despolitización. Y así, por más que Juana Azurduy quiera impedirlo con su sablazo zurdo que ya tronchó al Gran Almirante genovés, saldrán del museo hacia algún placard familiar el recordado traje cruzado del ex presidente, sus mocasines y hasta la camiseta de Racing Club con la leyenda "100% K". El autor redobla su misoginia y hasta la heroína de la independencia del Alto Perú se estrella en el relato para concluir en un clóset al que seguramente querrán sellar para que no salga nunca más, no sea cuestión que se le ocurra nuevamente organizar el escuadrón de "Los Leales".

"Porque a la pobreza no la erradicará el Eternauta", el autor no titubea en cargar y recargar su ametralladora verbal. A esta altura el desconocimiento histórico de El Eternauta, no profundiza la grieta, desbarranca en la ignorancia más rancia del periodismo escrito. El protagonismo de El Eternauta armo sus pilares en un conjunto de personas convirtiendo en héroe a ese grupo y no en un personalismo. El "héroe grupo" es considerado más valioso que el clásico héroe individual que triunfa sin ayuda de otros. El Eternauta no era un meritócrata.

* Héctor Germán Oesterheld, creador de El Eternauta pasó a la clandestinidad, desde donde finalizó el guion, y el 27 de abril de 1977 fue secuestrado por las fuerzas armadas en La Plata, habiendo ya desaparecidas y asesinadas sus cuatro hijas; Diana (24), Beatriz (19), Estela (25) y Marina (18). Se convirtió en uno de los 30.000 desaparecidos durante la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. También desaparecieron y asesinaron a sus yernos y sus nietos fueron entregados en el circuito ilegal de adopciones civico-militar.