11 - Dec -2018 - 17:45
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Judiciales

HISTÓRICO FALLO SOBRE CIVILES-EMPRESARIOS GENOCIDAS DE LA FÁBRICA FORD



Noticias NU


Hoy se conoció la sentencia del juicio por delitos de lesa humanidad cometidos contra trabajadores/as de la empresa FORD en la República Argentina.

El Tribunal integrado por Osvaldo Facciano, Eugenio Martínez Ferrero y Mario Gambocorta resolvió por unanimidad condenando a: Pedro Müller, ex gerente de manufactura: 10 años de prisión. Héctor Sibilla, el ex jefe de seguridad: 12 años de prisión. Santiago Omar Riveros, ex militar: 15 años de prisión.

La fiscalía y querellantes habían pedido 25 años de prisión para todos los acusados. Las condenas serán cumplidas en forma efectiva y cárcel común.

El caso de la empresa Ford es un ejemplo del accionar cívico-militar-empresarial del terrorismo de Estado de la última dictadura genocida. Con el Golpe del 24 de marzo de 1976, fue militarizada la Planta de Pacheco, Provincia de Buenos Aires. La automotriz quedó al mando de militares y civiles, quienes instalaron el terror en un lugar en el que había más de 7.000 trabajadores/as.

Uno de los principales objetivos de la represión en la empresa fue el disciplinamiento de los trabajadores organizados. Por eso, los principales perseguidos fueron los delegados de la Comisión Interna de SMATA (Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor de la República Argentina). Así, los trabajadores de Ford pasaron a ser las víctimas de la propia empresa.

Algunos fueron secuestrados dentro de la Planta de Pacheco y torturados en el quincho del campo de deportes de la automotriz. Otro grupo fueron secuestrados en sus casas.

Pasaron 40 años para que llegue la justicia, en diciembre de 2017 comenzó el debate oral y público para juzgar a dos civiles de la empresa y a un ex militar por su responsabilidad.

Los sobrevivientes de los 24 casos, guardaron sus testimonios para denunciar los crímenes, contar el terror que sufrieron y también la lucha que sostuvieron."Estuvimos detenidos dentro de la Planta de Ford, nos torturaron dentro de la Planta. Fue un centro clandestino de tortura. No pudo funcionar así sin connivencia con los militares", afirmó Carlos Propato, trabajador-víctima.

Elizabeth Gómez Alcorta, abogada querellante remarcó: "Ford es la fábrica que tiene más prácticas empresariales represivas".