30 - Nov -2018 - 4:00
FacebookTwiter Santiago Maldonado, causa judicial
Sociedad

EL LITERATO


El juez Gustavo Lleral ordenó el cierre de la investigación por la muerte de Santiago Maldonado.


Maria Falcó
mariafalco.bsas@gmail.com


El juez federal Gustavo Lleral ordenó el cierre de la investigación por la desaparición forzada y muerte de Santiago Maldonado.

Entre las justificaciones Lleral detalló que el fallecimiento fue producido por una "sumatoria de incidencias por las que nadie fue responsable de su muerte". Aquel 1º de agosto de 2017 en Cushamen, Santiago llegó al río perseguido por un grupos de gendarmes en un operativo ilegal, pero el juez descartó la responsabilidad estatal. En consecuencia dispuso la absolución del gendarme Emmanuel Echazú imputado tras la represión en la comunidad Pu Lof.

"Los hechos que se presentaron en el presente caso no constituyen delito. Nadie forzó la desaparición de Santiago. Nadie resultó señalado, por la prueba que se colectó, como autor de aquella hipótesis delictiva. Nadie fue penalmente responsable de su muerte", se detalla en el fallo judicial.

Entonces, ¿por qué corría Santiago?. ¿De qué escapaba?. ¿Cuál fue la razón por la que se metió al río sin saber nadar?.

"La verdad se mostró sencilla, sin fascinaciones. Santiago estaba en el lugar donde lo vieron por última vez. Allí, el sólo, sin que nadie lo notara, se hundió", detalló el magistrado empuñando en el relato una "verdad" que escapa a los serios y necesarios tratos de investigación para concluir en una verdadera justicia. Lleral escribe como un puntilloso autor de un libro novelezco.

Sergio Maldonado, hermano de Santiago declaró en el medio Alta Data: "el juez después de hablar conmigo la llamó a mi mamá y le dijo que había tenido que cerrar la causa porque había sido presionado y extorsionado él y su equipo. Imaginen que si un juez dice que lo aprietan y que lo extorsionan, qué queda para nosotros después de haber visto a la una de la tarde un twitter de la Ministra Bullrich diciendo que nosotros engañamos a la sociedad con una causa y que habían demostrado lo que era la verdad y la justicia. Nosotros por primera vez sentimos miedo y pedimos que nos acompañen en este pedido de verdad y justicia, porque el salir a luchar también es por todos".

Parecería que la extorsión se trasladó al fallo judicial donde no hay sutilezas para acorralar el pensamiento social e inducirlo a creer que hay una "única verdad verdadera". Lleral se regodea: "negarse a ver al realidad es materializar lo absurdo y vivir en la mentira", prolifera a modo reiterativo.

El 17 de octubre de 2017, el cuerpo de Santiago asomó a orillas del río Chubut. La angustia y el dolor de familiares habían pasado por el mismo lugar sucesivas veces, pero Santiago no estaba ahí. "Veo que Santiago no puede cruzar y se resguarda bajo los sauces en la costa del río, porque en ese momento los efectivos de Gendarmería no estaban disparando con sus armas nueve milímetros y con escopetas"; no, no es la declaración de un vidente, es el juez Lleral dejando a la vista su frustrada profesión literaria y forzando una "realidad hipotética" que él deja fluir en su voluminoso y básico esquema de imaginación.

Por otra parte, el perito Ing. en electrónica y en telecomunicaciones, Ariel Garbarz declaró en C5N: "Con respecto al celular en el expediente hay tres pruebas periciales, un informe de Telefónica de Argentina Movistar donde dice que el celular de Santiago Maldonado atendió una llamada que duró 22 seg. al día siguiente de su desaparición. Después está el informe de Tecnología Aplicada de Policía Federal que indica que el celular de Maldonado, terminado en 486, fue geolocalizado cuatro veces desde el 2 de agosto hasta el 6 de septiembre, lo estaban usando, lo tenían encendido en distintos puntos de la ciudad. Y después está el informe que yo hice como perito de parte y que no fue aceptado en primer lugar por el juez Otranto, ni por la fiscal Ávila y que finalmente la abogada de la familia Maldonado presentó, que también indica la geolocalización del celular. En resumen, estas tres pruebas periciales están indicando que al celular se lo secuestraron. Ese celular él lo tenía encima, alguien se lo sacó y muy probablemente, no solo se llevaron el celular, sino que se lo llevaron a Santiago".

El literato Lleral se apoderó nuevamente del fallo y proporcionó la secuencia en imágenes con filosa despreocupación de proveer argumentos "nobles judiciales": "la desesperación, la adrenalina y la excitación naturalmente provocadas por la huida; la profundidad del pozo, el espeso ramaje y raíces cruzadas en el fondo; el agua helada humedeció su ropa y su calzado hasta llegar a su cuerpo hicieron que le fuera imposible flotar, ni emerger para tomar alguna bocanada de oxígeno". Lleral es impunemente un "operador" de las "fantasías mediáticas".

¡JUSTICIA PARA SANTIAGO MALDONADO!