08 - Nov -2018 - 14:41
FacebookTwiter Macri y Aerolíneas Argentinas
Política

EL ENEMIGO ES EL OTRO


El presidente Macri apuntó otra vez contra lxs trabajadores/as y zanjó la grieta social.


Maria Falcó
mariafalco.bsas@gmail.com


No es nueva la intención del presidente Mauricio Macri de desentenderse de Aerolíneas Argentinas, la línea de bandera que tanto nos costó recuperar. Pero la desidia presidencial por los patrimonios de lxs argentinxs queda siempre a la vista y poco le importa.

Los trabajadores en medio de protestas denunciaron que la empresa no cumplió el acuerdo paritario del año y que no recibieron la totalidad de su salario del mes de octubre. "Acá hay una CGT funcional a los intereses del gobierno", señaló en declaraciones a Radio del Plata, el secretario general de APLA, Pablo Biro. Además, consideró que el Gobierno busca "perjudicar a Aerolíneas y a todas las empresas argentinas establecidas. Mientras tanto, el presidente Macri, que no pierde oportunidad para apuntar contra lxs trabajadores/as, inauguraba un Hotel de lujo en Pilar Golf Club cuando deslizó: "Aerolíneas tiene que poder volar sin pedirle plata al Estado nacional. Yo no quiero más que mi hija me pregunte porqué me tienen que bancar todos los demás, porqué no se hacen las cosas como hay que hacer en Aerolíneas para que no requiera del aporte de todos los argentinos".

"Por más que gracias a la nueva oferta que hay y la baja de precios hay nuevos argentinos que vuelan por primera vez todos los meses, que es algo maravilloso, igual sigue siendo menos del cuatro por ciento de la población. Entonces no es justo que el 95 % de los que no usan los aviones tienen que pagar para que Aerolíneas funcione", enfatizó Macri, tirando otra vez nafta entre lxs ciudadanxs y marcando diferencias agregó: "el colectivo sí es un medio de transporte que usa la mayoría de los argentinos y les genera un ahorro de tiempo fenomenal. Aerolíneas, producto de la devaluación y del aumento del petróleo, ha aumentado de vuelta su necesidad de financiamiento porque desde que Aerolíneas se estatizó hay que poner plata todos los meses para que Aerolíneas funcione", zanjando la grieta de "clase" y alimentando la idea de "el enemigo es el otro".

Macri revierte lo simbólico, instala la idea de que cierto sector del pueblo solo debe y puede viajar en colectivo. Macri incentiva el odio, se regodea en hacer creer a cierto sector que son ellos quienes costean los "derechos" y "deseos" que puedan querer cumplir compatriotas con menores recursos que las elites elegidas por el grupo de CEOS, que como corte sublime rodea al presidente mercantilizando subjetividades.