05 - Jun -2018 - 15:23
FacebookTwiter Bayer y Monsanto
Política

SI ES BAYER, NO ES BUENO


La empresa farmacéutica compra Monsanto por 63.000 millones de dólares y elimina la marca.


Maria Falcó
mariafalco.bsas@gmail.com


La empresa farmacéutica realizará en los primeros días de junio una compra millonaria por un monto de 63.000 millones de dólares y se adjudicará la empresa Monsanto.

En los últimos años, la marca Monsanto fue blanco de cuestionamientos de grupos ambientalistas por sus desarrollos de herbicidas y biotecnología. El objetivo de la transacción, según Werner Baumann, presidente de Bayer, es "fortalecer la cartera de negocios de salud y alimentación"; tal es así que, la compañía, estima que duplicará el apartado agrícola.

La compra-fusión es paliar la crisis económica vía la unificación de capitales y de tecnologías que hagan posible mantener el dominio de estos mercados a escala de todo el planeta, no importa la contaminación, ni el hambre, ni los productos cancerígenos que circulen en el mercado. La decisión de Bayer de no usar el nombre Monsanto significa que la empresa quiere darle una nueva dinámica al rol de la agricultura con la sociedad, es decir, invisibilizar los riesgos en la salud y el medio ambiente.

Algo de Historia.

En la década de los 60, Monsanto fue una de las empresas contratadas por el gobierno de Estados Unidos para producir un herbicida llamado agente naranja, utilizado en la guerra de Vietnam con el fin de destruir la selva vietnamita y las cosechas privando al pueblo de alimento y de vegetación donde esconderse. El agente naranja fue un potente químico que causó entre la población 400.000 muertos y 500.000 nacimientos de niños con malformaciones.

Monsanto fue productor de la hormona sintética somatotropina bovina. Existen estudios científicos que prueban que la misma provoca cambios significativos en la biología de las vacas (mastitis, esterilidad, y un aumento de la hormona del crecimiento y de otras hormonas en la leche producida). La leche de vacas tratadas con rGHB está permitida para su comercialización en Estados Unidos, México, Brasil, Corea, Argentina, Colombia, Egipto, Costa Rica, Emiratos Árabes Unidos, Israel, Honduras, Kenia, Jamaica, Perú, Namibia, Eslovaquia, Turquía, Sudáfrica y Zimbabue, pero está prohibida en Canadá y la Unión Europea, quienes afirman que la hormona puede causar daños por la dosis extra de antibióticos que contiene la leche.

En el año 2007 la empresa fue multada por anunciar que su herbicida Roundup era biodegradable y no tóxico para los animales domésticos y niños/as, y la Unión Europea ha clasificado al herbicida de Monsanto como no biodegradable. Estudios científicos prueban que el glifosato (nombre del herbicida conocido comercialmete como Roundup) no sólo es altamente persistente en el suelo, sino que acelera el deterioro de la calidad del agua, por lo que en ningún caso debió ser considerado como biodegradable. Monsanto debió retirar la palabra biodegradable de su producto. Trabajos realizados por la CNRS en el 2004 demostraron que el compuesto activo del herbicida Roundup estaba relacionado con el cáncer causando desregulaciones en el ciclo celular.​ Las concentraciones usadas en campos de cultivo son entre 500 y 4000 veces más elevadas que la concentración mínima necesaria para causar alteraciones en el ciclo celular.

En julio de 2013 se realizaron marchas y protestas contra ésta, la mayor productora mundial de semillas transgénicas. Los motivos fueron la falta de etiquetas a los productos transgénicos aduciendo daños a la salud humana y las prácticas abusivas presuntamente cometidas por la transnacional contra los agricultores.

Con el crédito y el aval de bancos como Merril Lynch, Goldman Sachs, Credit Suisse, JP Morgan y HSBC, en una acelerada carrera de la Bayer para ganarle a su competente suiza Syngenta, se convertirá en la empresa más potente en el rubro.

Bayer tiene en su haber escándalos no tan visibilizados por los medios de comunicación, como los anticonceptivos orales del tipo Yasmin, que pueden ocasionar embolia pulmonar, pérdida de aliento, coágulos de sangre y otros efectos secundarios, en particular las pastillas de cuarta generación, que contienen drospirenona y otras progesteronas recientes. O como como el Liposterol, fabricado sobre la base de cerivastatina, produciendo insuficiencia renal y problemas psiquiátricos, y hasta ocasionando la muerte.

En un mundo globalizado, que por cierto les pertenece y no solo en lo empresarial, sino también en lo cultural; la cultura de la súper explotación, del dominio de los poderosos sobre el conjunto de la humanidad, de la destrucción de las tierras cultivables y del medio ambiente, el uso de fertilizantes, pesticidas, transgénicos y una interminable lista de productos que llenan bolsillos y vacían vidas; en se mundo la manipulación genética tiene nombre y apellido, en este caso, "si es Bayer, no es bueno".